Asimismo, en la iniciativa se crean nuevas figuras, como la de queja, para reclamar ante el SII, y se obliga al director a determinar plazos para responder a distintas solicitudes.

No todo es integración ni IVA a las constructoras en el proyecto de modernización tributaria que presenta hoy formalmente el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, ante la Comisión ad hoc de la Cámara de Diputados.

En las 300 páginas que contempla esta iniciativa también se replantean algunos diseños de relación entre el Servicio de Impuestos Internos (SII) y los contribuyentes, que van más allá de la creación del Defensor del Contribuyente y de la carpeta electrónica. Son varios puntos que, si bien parecen de Perogrullo, conllevan según los abogados tributarios mayor certeza para las personas que pagan impuestos y son fiscalizadas por el organismo. “En los últimos años, muchos contribuyentes tenían la sensación ambiente de que el SII estaba obrando con demasiada arbitrariedad, con una fiscalización más expansiva y agresiva, más allá de lo recomendable y del marco legal”, comenta el gerente senior de Consultoría Tributaria de EY Chile, Víctor Fenner.

Por su parte, el socio de Tax & Legal de BDO, Cristián Vargas, indica que estas normas van en la dirección correcta, ya que están profundizando la relación que ha establecido el SII, “no constituyen un cambio radical, sino que se amplía el catálogo, se establece la queja, todos los mecanismos que limiten el poder discrecional de las autoridades es bueno. En los hechos muchos contribuyentes se sienten objeto de actos arbitrarios, no fundados, y está bien que se trate de garantizar sus derechos”.

Mientras que abogado y socio de Bustos Tax & Legal, Claudio Bustos, hace hincapié en la necesidad de fortalecer aún más el SII para que efectivamente se puedan garantizar los derechos de los fiscalizados, “la reforma tributaria anterior fue tan compleja que sobrepasó y dejó un poco al límite a los fiscalizadores. Estos términos no son solo para ser analizados en la pizarra, sino que, para hacerlos realidad, y para ello tiene que haber mayor capacitación, y se observa una falta de incentivo para atraer a los mejores profesionales. Eso hay que abordarlo”. Los principales temas en los que cambia la relación entre el SII y contribuyentes, según los expertos consultados por PULSO, son los siguientes:

1.- Acota la fiscalización histórica

Se termina con la tesis imperante en el SII en torno a que puede revisar los antecedentes constitutivos de la pérdida tributaria y del crédito fiscal acumulado, sin ningún límite. El proyecto sostiene que el SII no podrá solicitar antecedentes anteriores a los plazos de prescripción (3 años y hasta 6 años), y para hacerlo “en forma excepcional” debe presentar una resolución fundada.

De acuerdo con los abogados existen casos en que el SII ha solicitado documentos de hace 20 años para fiscalizar antes de considerarlos para devolución.

“Se podrán revisar las pérdidas de arrastre hasta por 3 años y todo lo que viene de antes, se dará por bueno. Los fiscalizadores dedicaban mucho tiempo a ese tema, y por eso sienten que le están cortando un brazo”, explica Fenner.

“Es un cambio positivo, pero será difícil de llevarlo a la práctica porque tiene que ver con la cultura de la fiscalización del SII. Es importante que se acote el  ámbito porque hoy la capacidad de revisar es muy amplia, queda muy abierta y muy dispersa”, acota Bustos.

2.- No fiscalizar dos veces lo mismo

El proyecto contempla lo llamado “cosa juzgada administrativa”, es decir que el SII no puede fiscalizar a un contribuyente dos veces por un mismo tema. Es decir, subraya el socio de EY que, si el SII un año revisó la depreciación de una empresa, no podrá volver a cuestionarla, “a veces pasaba que volvía a solicitar los mismos papeles”.

3.- Criterio pro contribuyente

También recalca Bustos, se establece el principio “indubio pro contribuyente”, en el sentido que si el contribuyente se ha acogido a lo dictaminado en un oficio, y luego el SII cambia el criterio, “el contribuyente puede seguir aplicando lo que señalaba el oficio si le era favorable”.

4.- Obliga a fijar plazos

De acuerdo con la iniciativa, el director del SII estará obligado a colocarse límites de tiempo para sus actuaciones, los cuales deberán ser conocidos por el contribuyente, ya que actualmente hay situaciones en que demoraba a su arbitrio. Fenner recuerda que, por ejemplo, en un mecanismo de consulta, el SII podría demorar 6 a 8 meses en responder, o año y medio en solicitudes de devolución de impuestos.

5.- Nuevos recursos y la queja

Vargas indica que el proyecto establece nuevos recursos administrativos ante el propio SII, “como el recurso jerárquico, que ya existía para otros órganos de la administración del Estado, para la revisión de actos de fiscalización del organismo, como liquidaciones de impuestos, giros y resoluciones; y un recurso de queja, cuando el contribuyente estime que se han vulnerado los derechos que el Código Tributario le confiere”.

6.- Silencio positivo

Se propone que cuando el SII no se pronuncia ante una solicitud en un determinado tiempo se entiende como aprobada. Los expertos dudan de que tan efectiva será, “podría redundar en una mayor tasa de rechazo de las solicitudes, ya hubo una experiencia similar con otros (pago provisional de utilidades absorbidas)”, recuerda Fenner.

FUENTE:
www.latercera.com