EXPERTOS DE EY ANALIZAN EL ESCENARIO ACTUAL

Ad portas de una nueva reforma o modernización tributaria, es importante reflexionar sobre el estado actual de las consultorías tributarias en nuestro país. Por este motivo, expertos de EY (ex Ernst & Young) entregan sus visiones al respecto y proyectan los desafíos de la práctica tributaria en Chile.

Por varias décadas, las grandes firmas auditoras tienen dentro de sus líneas de servicio la Consultoría Tributaria. Hoy, sin embargo, este mercado ha cambiado significativamente. Como explica Javiera Contreras, socia líder de Consultoría Tributaria de EY, existen numerosos factores económicos, legales y políticos que lo han tornado casi irreconocible en comparación a 10 ó 15 años atrás.

  1. Más competencia. El conocimiento tributario antes era dominio de un número muy reducido de profesionales, concentrados básicamente en las "Big Four" (las cuatro auditoras más grandes del mercado en el mundo) y en un puñado de estudios jurídicos. Hoy, ese conocimiento se ha expandido entre consultoras boutique y magíster en Derecho Tributario que han generado una mayor cantidad de oferentes. Además, diferentes empresas están sumando profesionales para desarrollar un equipo de impuestos internos. Sin embargo, "en un mundo tributario complejo y de constantes cambios, es crucial contar con una mirada integral, respaldo de una red multinacional, departamentos de estudios o equipos de gran tamaño y multidisciplinarios, características de las 'Big Four'", explica la socia líder de Consultoría Tributaria de EY.
  2. Mayor sensibilidad social. Hace algunos años, hablar de "planificación tributaria" era una conversación de expertos, y el ahorro tributario una optimización de costos más en la empresa. Hoy, dicha expresión se asocia con el fenómeno de la elusión, que ha generado todo un imaginario colectivo que desconfía si las grandes empresas pagan los impuestos que corresponden (desde un punto de vista ético, más allá de lo legal). Hoy, los impuestos figuran dentro de los factores de riesgo reputacional, con lo cual directorios y gerencias han incrementado su sensibilidad al respecto, siendo más reacios a tomar decisiones que pudieren ser consideradas "elusivas". "Esto ha obligado a los asesores a encontrar mayores fundamentos a la hora de hacer recomendaciones, ampliando el análisis del 'ahorro tributario' a uno de viabilidad bastante más omnicomprensivo (social, político, judicial, etc.)", explica Pablo Greiber, socio de Consultoría Tributaria de EY Chile.
  3. Legislación anti-elusión. Vinculado con lo anterior, Chile se ha sumado al concierto internacional de establecer normas que sancionan prácticas elusivas y a los asesores que las cometen. "Donde antes primaba la forma jurídica, nos encontramos frente a un cambio cultural que mira al fondo económico", destaca Greiber. Las normas anti-elusivas, explica el socio de Consultoría Tributaria, permiten a la Administración Tributaria recalificar una transacción conforme a su naturaleza económica (prescindiendo de la forma legal) cuando esta no produce un efecto económico relevante distinto al ahorro tributario. Si bien el proyecto de modernización tributaria presentado por el Gobierno efectúa algunas modificaciones, cualquier decisión que tomen las empresas debe encontrarse respaldada por razones económicas propias, distintas a las tributarias. Ello exige a los asesores centrar su análisis en consideraciones económicas más allá de lo estrictamente legal y contable, lo que en definitiva, "demanda una mejor preparación de los equipos asesores, incorporando un enfoque multidisciplinario y centrado en el negocio del cliente, más que en lo puramente técnico", sentencia Contreras.
  4. Complejidad y cambio. En menos de cinco años, en Chile se ha vivido con especial fuerza la velocidad de cambio y complejidad de la legislación tributaria, con dos proyectos de reformas significativos en un corto período. Los dos profesionales de EY concuerdan en que la inversión a efectuarse en capacitación y actualización del equipo de profesionales se vuelve insoslayable y constante, bajo el riesgo de quedar rápidamente desfasados. Tal complejidad, además, sólo puede abordarse con los mecanismos tecnológicos adecuados, "lo que ha llevado a EY a invertir fuertemente en robótica y automatización, siguiendo la tendencia global no solo en materia de impuestos", cuenta la socia líder de Consultoría Tributaria, Javiera Contreras.

El consenso entre los expertos es que el futuro de la consultoría tributaria se encuentra en equipos de asesores capaces de ofrecer un enfoque multidisciplinario, en 360° y centrado en el negocio del cliente; conscientes del entorno político y social del mundo tributario; capaces de adaptarse a la alta complejidad y continuos cambios del sistema impositivo; y dotados de herramientas tecnológicas que permitan sortear dicha complejidad e internalizar rápidamente los cambios.

FUENTE:
www.economiaynegocios.cl