En seminario organizado junto a la UDD, el timonel del gremio industrial señaló comprender los tiempos políticos, pero que es un debate urgente.

Una férrea defensa el proyecto de reforma tributaria, particularmente desde la perspectiva de los efectos fiscales realizó el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, en el seminario organizado por Sofofa-UDD sobre el proyecto de Modernización Tributaria actualmente en tramitación en el Congreso.

Con un discurso enfocado en la sostenibilidad del crecimiento en el largo plazo, el titular de Hacienda señaló que si bien el país está bien preparado para enfrentar un entorno externo menos amable, “no es inmune y por eso necesitamos proyectos como este: el proyecto de modernización tributaria es el principal proyecto para estimular el crecimiento, la inversión y el empleo”, concentrado en ayudar a las mipymes y los emprendedores.

Antes de partir hacia Valparaíso para continuar con la discusión del Presupuesto 2019, Larraín bromeó con uno de los panelistas del encuentro, el exministro Rodrigo Valdés, quien ha criticado fuertemente el impacto fiscal de la reforma, señalando que “sé que algunos pueden haber venido algo nerviosos por los efectos (del proyecto) en las cuentas fiscales, pero mi interés es que se vayan tranquilos.

Y si no, va a ser culpa suya ex ministro Valdés”, señaló, provocando las risas del auditorio.

Entrando en materia, Larraín reiteró que “el proyecto resguarda los equilibrios fiscales”, detallando que la iniciativa generará saldos positivos desde US$1.150 millones desde 2023 y en régimen por US$430 millones.

“Hay espacio para reducir la evasión mediante la implementación de la boleta electrónica y con eso tenemos en torno a US$1.000 millones anuales, no solo por IVA sino también por impuesto a la renta”, explicó.

Ya instalado en el panel -que compartió con la asesora tributaria de Hacienda Carolina Fuensalida y el economista Bernardo Fontaine- el guante fue recogido por el exministro Valdés quien señaló que el liderazgo para alcanzar acuerdos debe venir desde el Ejecutivo y que para avanzar cualquier acuerdo debe garantizar en el proyecto que “no baja la carga tributaria, no por una apuesta a una boleta electrónica que no veo cómo va a recaudar y en segundo lugar, pongámonos de acuerdo en quién va a recibir los US$800 millones de reintegrar y quiénes van a pagar esa compensación”.

Esto, agregó, porque “nuestro sistema tributario no puede ser menos progresivo aún y la carga tributaria en Chile no puede disminuir, especialmente cuando se están ofreciendo US$3.500 millones en beneficios de pensiones sin identificar una fuente de financiamiento”.

Se enciende el debate

Pero la intervención que generó la mayor cantidad de aplausos corrió por cuenta del dueño de casa, el presidente de la Sofofa, Bernardo Larraín, quien calificó como fundamental incorporar en el debate cómo generar los mejores incentivos para promover la inversión y el ahorro.

Y en ese contexto, subrayó en forma tajante la importancia de abordar el impuesto a las empresas -hoy en 27%- al que calificó como un “peaje” que pagan sobre todo las pequeñas empresas y “el gran pendiente del actual proyecto”.

“En el 100% de los países de la Ocde se ha bajado el impuesto de primera categoría en los últimos 10 o 15 años. Este es el impuesto que realmente incide en los proyectos” y agregó que “las empresas grandes tenemos acceso al mercado de capitales de manera expedita, la empresa pequeña que está creciendo requiere reinvertir las utilidades y precisamente el impuesto de primera categoría es esa reinversión de capitales”.

En ese contexto, planteó que si bien “empatizamos con la política” por la necesidad de construir acuerdos para legislar, “después de 4 reformas tributarias en 5 años, para que esta reforma sea la definitiva hay que discutir en forma franca y abierta la tributación de las empresas en Chile, que está desacoplada en relación al resto del mundo. Eso es innegable, no es una discusión caprichosa del mundo empresarial porque es ese impuesto el que va a la vena de las decisiones de inversión”.

Por lo mismo, planteó que “vayamos bajando gradualmente el impuesto de primera categoría eliminando exenciones de forma tal que la recaudación se mantenga en forma inalterada”, siendo largamente aplaudido por el auditorio.

Preocupación por paro de portuarios

Inquietud por el paro portuario que bloquea Valparaíso y que lleva varias semanas expresaron el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, y el presidente de la Sofofa, Bernardo Larraín. Mientras la autoridad señaló que “hago un llamado a la responsabilidad de los agentes involucrados: esto no le hace bien a Valparaíso”, el timonel del gremio fabril planteó que “tiene que primar el acceso libre a los puertos, no puede ser que estén tomados ilegítimamente. Debe primar el estado de Derecho”.

FUENTE:
www.latercera.com