En plena discusión de la Reforma Tributaria, y cuando la mayor parte del debate se centra en quién administrará el 4% adicional, surge la duda sobre si finalmente se dará a una solución al tema de la doble tributación.

Muchos afiliados desconocen que cuando las AFP invierten en acciones de sociedades anónimas abiertas (las cuales reparten dividendos), estas sociedades pagan el impuesto de primera categoría (27% el 2018) y la regla, en términos muy generales, es que los accionistas afectos al impuesto global complementario o adicional (extranjeros) puedan usar este impuesto pagado por la empresa como crédito contra los impuestos finales.

Sin embargo, en el caso de los más de cinco millones de cotizantes de las AFP (que en rigor son inversionistas indirectos de las sociedades anónimas abiertas) esto no ocurre. Ello, porque al repartirse los dividendos de estas empresas estas ya han pagado el impuesto de primera categoría, que se carga en forma indirecta a los cotizantes sin posibilidad de que éstos puedan usar ese pago de tributos en el impuesto final al momento de jubilarse.

Así, cuando el trabajador se pensione y tribute en el global complementario por la pensión que reciba, no podrá aprovechar este crédito que proviene del impuesto de primera categoría. Incluso, puede darse la situación de que el trabajador que por su tramo está exento de impuesto, en cierto modo sí tribute, pues no pudo recuperar en modo alguno el impuesto que ya pagó anteriormente.

En otras palabras, los aportantes del sistema de pensiones pagan impuestos dos veces, una por las utilidades de las empresas y otra por las pensiones que reciben.

La solución podría pasar porque las AFP puedan, en beneficio del afiliado, recuperar este impuesto y traspasarlo a la pensión que reciba el cotizante. Se trata de un monto considerable: ya que se calcula que supera los US$ 5.500 millones, cifra que además va en aumento año a año.

Iniciativas han habido, pero sin mayor acogida. Por ejemplo, hace un par de años, en plena Reforma Tributaria, la Asociación de AFP propuso un “Bono de Reconocimiento Tributario” a fin de aprovechar el impuesto de primera categoría como crédito contra el impuesto global complementario, el cual se pagaría a medida que los afiliados se fueran pensionando.

En ese momento, y probablemente debido a que la discusión derivó hacia otros ejes de la reforma, no pasó nada y el debate sobre el tema quedó ahí. Sin embargo, la nueva discusión sobre modernización tributaria que se llevará adelante en los próximos meses puede ser un momento propicio de abordar este tema.

Y la razón para hacerlo es muy simple: nadie podría negar la necesidad que tenemos en Chile de mejorar las pensiones y, si bien estamos hablando de cifras que no generarán un salto cuántico en los montos de las pensiones, sí generan un beneficio concreto para los millones de chilenos que cotizan en las AFP.

FUENTE:
www.pulso.cl